martes, 13 de mayo de 2008

Domingo 13 de Mayo de 2007...

Entre las sombras... aquella figura oscura corría desde la luz hacia la nada, intentaba alejarse de aquella persona que le había dado todo hasta ese momento en que decidió escapar. Escuchaba a lo lejos una voz triste que le decía “regresa”... a el eso le importo poco; aunque ya sabía que esa huida que emprendía... era con libertad condicional. Y estaba dispuesto a todo, a correr un riesgo con un destino ya escrito.

Domingo 13 de mayo de 2007, 8:30 AM.

Estaba inconsciente, después de una mala madrugada, en la que poco pude dormir... de pronto alguien va e intenta levantarme y me pregunta

-¿Jorge, vas a ir a la reunión?-

Abrí los ojos, lo hice como posiblemente lo hiciera un zombie si estos existieran. No hubo respuesta de mi parte, en medio segundo tuve una horrible sensación, sentí como si el mundo entero hubiera caído encima de mi. Después experimenté una falta de oxígeno terrible, por consecuencia no podía respirar. Salí disparado al patio de mi hogar, mientras mi mente le decía a mi organismo que todo el oxígeno que existe en este inmenso planeta no era suficiente para remediar lo que me estaba sucediendo. Entonces entendí que en el peor de todos mis momentos, posiblemente había llegado mi hora de partir.


Aquel sujeto, caminaba entre un mundo que ya conocía, no tenía pesar alguno en su ser, el sentía que no le debía nada a nadie, ni siquiera a El.... Recordaba muy bien que antes de huir de aquel punto resplandeciente que todavía se podía distinguir a lo lejos, había sido muy claro con El diciéndole: “Quiero construir esto solo”.... pasaron varios años, y en todo ese trayecto, pasaba todo, se perdía todo, moría todo... todo menos aquella luz que se contemplaba muy a lo lejos, y a su vez tan cerca; era una sensación similar a la de un niño cuando erróneamente piensa que lo persigue la luna.

Esta luz no parpadeaba, no denotaba intermitencia alguna, estaba ahí de manera inerte. El sujeto prefería evadirla, hacerse el desentendido como si no existiera; aunque todas las personas a su paso se la mencionaban o preguntaban por ella, en el mayor de los casos el prefería evitar voltear hacia atrás; ya que eso no iba con el.

Mañana del Sábado 12 de mayo de 2007, (un día anterior)

¿Qué onda se va a hacer en la noche?
-Sí
¿Ya les hablaste a aquellas morras?
-No, en un rato mas, pero seguro si se hace,
tenemos que celebrar, no todos los días nos van a contratar
en un proyecto como estos, es hora de limpiar al Estado.
-Si la verdad es que este hecho si cabe y da rienda para los festejos, además es el
último suspiro que nos daremos, porque hay mucho en que trabajar sobre todo esto.

¿Pero tu qué onda, cómo te sientes, cómo vas con lo de tu Princesa oscura?
-jajaja, ella ya decidió su futuro, no puedo decirte mas, simplemente que
no estoy en disposición de llevar mi vida en círculos viciosos...
fue difícil asimilar todo lo que me sucedió con ella, en muy poco tiempo...
pero tampoco puedo decir que esto me esté matando (porque no es así). Ahorita
lo que me interesa es esto que estamos logrando por nuestros propios fueros,
además el trabajo es la mejor solución para la cura de los problemas sentimentales.
Lo demás vendrá por su propia cuenta
(sabía filosofía humana).

-Pues si... tienes razón...


Casi todo su entorno reconocía lo que el hacía, tanto el trabajo de sus manos, o su forma de expresión. Dentro de su ser había una lucha interna, el sujeto solo de boca le daba el reconocimiento a esa luz lejana, de la cual tiempo atrás se había alejado. No se sentía solo amigos no le faltaban, incluso amigos sinceros, que en su mayoría se preguntaban siempre ¿quién era el realmente?.

Los otros amigos que había dejado atrás, fueron parte de su """sacrificio""" (si habría que llamar a eso de alguna manera)... el ya visualizaba la vida sin ellos; en su interior aun existía un poco de conciencia, ya que solo deseaba que estuvieran bien, y que ninguno jamás siguiera su ejemplo.



Sábado 12 de mayo (por la noche)

En el antro o cantina (como quieran llamarlo), estaba rodeado de amigos, sonrisas, licor, música, y una mujer entre mis brazos (ese día). Había un trabajo en puerta, y tenía mucho que festejar, el lema del fiestón era: “nos vamos pa´arriba”.

Pasé una y otra y otras cervezas mas por mi garganta, recuerdo que nunca fueron las suficientes como para perder la conciencia (o sentirme borracho/estúpido)... porque de esa noche, precisamente de aquella noche “lo recuerdo todo”.

Salimos del lugar de madrugada, decidimos ir a cenar (o mejor dicho desayunar), recuerdo que al bajarme del carro, solo sentí una extraña sensación... “me faltaba oxígeno”, ni siquiera aguanté un minuto sentado dentro del lugar, le dije a estas personas que los esperaba afuera que me sentía indispuesto. No era borrachera, no era intoxicación, era una terrible sensación de claustrofobia al aire libre... !quería arañar el aire!

Éramos cuatro individuos, dos varones y dos mujeres; al subir al auto vi con cara de cambio de planes al que conducía y le pedí que me llevara a mi casa inmediatamente. No hubo tiempo, para ver si me alivianaba, en mi mente solo estaba la consigna de no causarle mas problemas a estas personas. Si algo me iba a suceder “que fuera en mi casa”... recuerdo que durante el camino ya oraba por misericordia.

Llegué a mi casa, con aquella ansiedad terrible que NO provoca el alcohol, me cambié y le di gracias a El, por permitirme llegar a mi casa, y que me enviara sueño, ansiaba dormir como no tienen idea. Pensaba que esa era la solución para evadir lo que sentía. Duré varias horas para concebir sueño, pude lograrlo... pero el problema no se había solucionado...

El éxito llegaba a puños llenos, a diferencia de la historia del hijo pródigo; a este sujeto le iba muy bien, varias cosas lo hacían dudar, pero su extremo orgullo lo mantenía firme en su ilusa convicción. Para el, los afanes de salir de día y buscar por su cuenta la provisión, el conocimiento, y la aprobación de los demás, era lo único que le interesaba.

De pronto, un día este sujeto miró hacia atrás; la luz que lo vigilaba a lo lejos ya no estaba,
el se preocupó demasiado. Dejó todo aquello que estaba haciendo y salió corriendo, la gente empezaba a correr con el preguntándole ¿qué te sucede?, ¿te podemos ayudar? Pero este sujeto seguía su paso. Las personas, lo tacharon de loco, de fanático, de irresponsable... de COBARDE.

A el no le interesaba esto, el corría desesperadamente, avanzó kilómetros corriendo, después caminó; al final se arrastró, y era tiempo para las lágrimas, era momento para estar solo; lloró amargamente. Estaba postrado en el suelo, miró hacia su alrededor y se dio cuenta que estaba entre la nada, sin nada para sobrevivir... ya no le interesaba... sentía que todo esto se lo merecía.



Mañana del Domingo 13 de mayo de 2007.

¿Jorge, vas a ir a la reunión?

Abrí los ojos, lo hice como posiblemente lo hiciera un zombie si estos existieran. No hubo respuesta de mi parte, en medio segundo tuve una horrible sensación, sentí como si el mundo entero hubiera caído encima de mi. Después experimenté una falta de oxígeno terrible, por consecuencia no podía respirar. Salí disparado al patio de mi hogar, mientras mi mente le decía a mi organismo que todo el oxígeno que existe en este inmenso planeta no era suficiente para remediar lo que me estaba sucediendo. Entonces entendí que en el peor de todos mis momentos, posiblemente había llegado mi hora de partir.

Daba vueltas sin parar afuera de mi casa, la sensación no se iba, no era una cruda, no era algo que se aliviara con un remedio casero ni médico. Mi interior solo decía que tenía que soportar eso, intente meterme, no aguanté dos segundos dentro... volví a salir disparado, estas muy mal me dije a mi mismo, comencé a llorar; pero aun con todo eso dije “adelante” --- con un buen baño se te quitará (que inteligente solución)... alcancé a empaparme con los primeros chorros de agua... cuando ya estaba afuera de mi casa como un loco indigente al cual el municipio lo bañó con una manguera.


Ahí estaba caminando sin sentido alguno. Toda la gente que pasaba por ahí veía la atracción o el show que estaba brindando; aquel Jorge Castro elocuente y de sabio consejo, no hilvanaba una idea con otra... empezaba asomarse algo a lo que los humanos llamamos “locura”...


Se encontraba tirado entre la nada, el llanto había cesado debido a la resignación que llegó mas por orgullo que por asimilación personal. Dentro de sí el sabía que todo lo que había logrado no era por el, que mal usó y malgastó lo que no le pertenecía en realidad...empezando con su vida.


Cerró de nuevo los ojos, esperando el final. El no se dio cuenta, pero la luz de la cual se había alejado estaba encima de el, siempre lo estuvo, pero su orgullo le impidió alguna vez voltear hacia el cielo. La luz lo cubrió....


Vi que salía mi familia, me escondí en la parte trasera de mi casa, no quería que vieran la ruina en la que me había convertido. Vi a lo lejos arrancar el carro, todos se habían ido... el aun Jorge sano les dijo adiós en silencio...

Pasaron las horas, mi mente se sentía agotada, sentía que mi cerebro pesaba 10 kg, o que en cualquier momento estallaría como una bomba en el sentido estricto. De pronto, un grado de lucidez llegó, -habría que aprovecharlo-, tenía dos opciones: la primera era llamar a algún familiar o amigo, y pedir ayuda médica en especifico una clínica psiquiátrica, que me mandaran dormir, internarme o darme medicamento controlado, y solo darle mas vueltas al asunto; o voltear hacia arriba y arreglar el asunto de raíz.

Me sentía indigno del perdón, había rechazado a mi mejor amigo por muchísimo tiempo. No era fácil, el orgullo seguía ahí... pero dentro de lo poco que tenía de lucidez; estaba conciente de que esta vez si yo no enfrentaba esto a SU lado, el muro que tenía enfrente no iba a caer... si no me encontraba de rodillas esto jamás se iba a derrumbar.


Un extraño olor familiar lo despertó, sintió fresco su cuerpo, y se dio cuenta que se encontraba entre pastos. El dueño del lugar había salido, y le dejó a sus pies todo lo que ocupaba para alimentarse y asearse... el sabía de quien era obra todo esto.

Comió, bebió, se sació de ambas cosas, y se dispuso a asearse. Cuando terminó de hacer todo esto, pensaba dentro de si, ¿cómo iba a explicarlo todo?, el sabia que no tuvo motivos para huir así.

Salió de la habitación y ahí se encontraba el. La vergüenza lo invadía, sentía morirse, a diferencia de todo lo que el esperaba; el hombre solo le dijo: ¡basta!, no hables, descansa, no pasó nada; lo único que ha pasado fue el tiempo.

-Es muy simple-(continuaba diciéndole) todo lo hecho pasó y pasará; pero mis palabras permanecen para siempre, y la prueba de eso es que ahora tu estas aquí conmigo. Ahora, corre en esta dirección, de la misma forma en que lo hacías, sin voltear hacia atrás, sin pensar atrás.

¿Qué?, ¿así de simple?, pregunto el sujeto
-Si así de simple respondió el hombre.

Aquel sujeto nunca podrá comprender ¿por qué su amigo hizo todo eso por el?, no le alcanzaría la eternidad para entenderlo... simplemente retomó con arrepentimiento y humildad el lugar que le correspondía .... Y no volvió a huir, solo emprendió un nuevo viaje... pero jamás volvió a ir solo.



-¡Un minuto de lucidez, dame uno... solo deseo eso para ir a tu presencia!-
El minuto llegó...
Cayeron las dos rodillas junto con mi deteriorado cuerpo al suelo de la banqueta caliente, recordaba al Rey Nabucodonosor como no tienen idea; en ese momento ya sabía que enfermedad tenía, y que de haber sido cualquier otra (una mortal incluso) posiblemente no me hubiera tenido postrado ante El de esa manera.

Totalmente quebrantado, estaba conciente de que cada cosa que me estaba aconteciendo, yo la había ganado a pulso, pero no se trataba de decírselo al mundo en ese momento, sino a EL solamente.

Entonces con el cerebro y la vida desbaratados, El me dio palabras de quebrantamiento para platicar con El una vez mas... tal vez la última (pensé), y desde el suelo. Y dije:

“Padre, no tengo cara para pedirte perdón por todo lo que te he ofendido en todo este tiempo, por todo lo destruido, no quiero llegar así a tu presencia. Estoy realmente muy mal, te pido que tengas misericordia de mi; pero si esta ya no llega lo comprenderé perfectamente. Solo te quiero pedir una cosa mas Señor: si me has de dejar vivo, que no sea para volverte a ofender”.

La sanidad física no llegó en ese instante, pero la espiritual si, y eso era lo mas importante; ya me encontraba listo para dejar el mundo, si así tendría que suceder.

Al igual que ese sujeto de la historia alterna, desperté en un prado y en un hogar donde me esperaban con mi lugar reservado, la cabeza la tuve agachada por quebrantamiento no se cuanto tiempo.


Lloré en cada momento, a toda hora; cada que sentía dos minutos de lucidez, intentaba escribir a alguien mis últimas palabras. Pero había paz, no la daban los medicamentos que tuve que tomar, la daba El. Sus enseñanzas me fortalecieron, sabía que si me restablecía de eso sería para afrontar mi camino con El de la mano, sin volver a ignorarlo. Al tiempo me restituyó todo, en su amor me dio todo de nuevo... vida, salud, amigos, trabajo.

Las crisis, y los problemas que arroja mi enfermedad siempre seguirán ahí (latentes), y me alegro. Si he de padecer ese mal, que sea para no volverme a olvidar jamás de El; que mejor recordatorio y “que así sea”. Pero les puedo informar que gracias a El, y junto a El, he podido dar muchos pasos firmes; se hacia donde camino, no existe incertidumbre alguna. Se que en cada lugar que me ponga, por mas dura que sea la prueba, no me dejará ahí para ser derrotado.

No huyo...

Salmo 11:1
En Jehová he confiado, ¿cómo decís a mi alma, que escape al monte cual ave?

Tengo un objetivo...

Salmo 138:8
Jehová cumplirá su propósito en mí; tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; no desampares la obra de tus manos.

Y vuelo....

Gálatas 5:1
Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de la esclavitud.


A grandes rasgos eso sucedió hace exactamente un año, en el mes que engendraba rosas muertas para mí, un 13 de mayo, el cual jamás podré olvidar, y que será siempre motivo de alegría en mi ser. Quienes estuvieron conmigo (tengo una lista, y El la sabe), a quienes oraron y fueron escuchados... a ellos y a otros mas (y lo saben también).... en verdad muchas gracias, no tengo como pagarles tan grande amor.

Dios les guarde siempre.

Juan 3:16.

Gálatas 2:21

7 comentarios:

Mario Lizola dijo...

Gracias a Dios George... El Señor en su amor, en su beso y en su abrazo nos toma una y otra vez...
DTB y gracias por compartir tu testimonio que es de bendicion y aliento a mi vida...
Cuidate mucho y sigue siendo siempre ejemplo de su amor y servicio
Tu hermano y amigo en Cristo...

Anónimo dijo...

Gracias por glorificar, con estas palabras, el Nombre de Nuestro Gran Dios.... Dtb!

alma.

Gaby Valay dijo...

Que maravilloso es nuestro Dios Jorgito... GAD por este año que te ha permitido estar en El y porque ahora te permite compartir tu testimonio para Su gloria, y bendición de otros (entre los que me incluyo)
tkm y sabes que estás en mis oraciones..

marcel dijo...

Y aún me sigue siendo de bendición...... :)..... gaD

Suly... dijo...

Me gusto muchisimo...
Al leerlo recorde ciertas cosas que me pasaron...y de las que voy saliendo poco a poco con su ayuda...



P.S. Muuuy interesante lo del Mistico... Gracias...

Lizandro dijo...

Si, recuerdo lo que te paso Jorge, como no, si cuando fuimos a verte eras una persona totalmente diferente (pálido,desganado, sin vida), como olvidarlo. Pero gracias a Jehova y a su amor ya estas bien.

cuídate mucho canijo y que estes bien hoy, mañana y siempre. son los deseos
de tu amigo que te aprecia mucho.
atte.
Lizandro

Bohemia Apasionada dijo...

Que manera tan sublime de expresarlo.
Soy tu fan definitivamente.
Gracias por compartirlo! Bendito sea aquel momento y benditas tus letras que dan luz.

Un fuerte abrazo.